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El graffiti se había convertido en un problema social que alteraba la imagen urbana.

Edificios históricos ahora lucen despintados, limpios y emblemáticos.

Luego del conflicto social del 2006, el graffiti que se exhibía en la mayoría de los edificios que conforman el zócalo de esta metrópoli, han desaparecido

OAXACA, MÉXICO (03/JUL/2011).- Despintados, limpios y emblemáticos, así lucen varios de los recintos históricos ubicados en el primer cuadro de la hermosa ciudad de Oaxaca, considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
Luego del conflicto social del 2006, la serie de grafitis o rayones conocidos como 'tags', que se exhibían en la mayoría de los edificios y comercios que conforman el zócalo de esta metrópoli, han desaparecido.
Con ello, esta ciudad, ejemplo notable de la arquitectura del Virreinato y fundada en el año de 1527, supero el graffiti, mismo que se había convertido en un problema social que alteraba la imagen urbana y que deterioraba la calidad de vida de los habitantes de la capital oaxaqueña.
La serie de consignas de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), en varios de estos edificios de los siglos XVI al XIX, han desaparecido, recobrando así, su belleza.
Es el caso de la Catedral Metropolitana, el Edificio de Correos, el de Telégrafos Nacionales, el Templo y Convento de la Compañía de Jesús y la Biblioteca Pública Central Margarita Maza de Juárez.
Al igual que el Convento de Santo Domingo, un edificio del siglo XVI, que alberga actualmente la Casa de Cultura y que presenta pinturas murales de los siglos XVI al XVIII, una verdadera obra de arte.
Durante un recorrido, constató que los aerosoles, lijas, pintura, marcadores, tinta, abrasivos o laca, papel o plásticos, materiales que se emplean para dañar comercios, edificios y monumentos religiosos, han sido retirados.
Así lo demuestra además, el Teatro Macedonio Alcalá, ubicado en la calle de Independencia, que por las noches presume además de su arquitectura, su brillante y espectacular iluminación.
Lo mismo que el Teatro Juárez, así como el Convento de San Juan de Dios que ocupa hoy lo que antes era la iglesia más antigua de Oaxaca.
También la fachada del antiguo Colegio de Nuestra Señora de la Presentación para doncellas, hoy convertido en el Museo de los Pintores de Oaxaca.

De este modo, los bienes de esta ciudad fundada en 1521 por el conquistador español Francisco de Orozco, bajo el nombre castellano de Tepeaca y que en 1532 tomó el nombre oficial de Ciudad de "Guajaca" por órdenes del rey español Carlos V, retoma su valor histórico y arquitectónico.

Se dice que tal nombre obedecía a que en la zona se encontraron numerosos árboles de guajes.



NOTICIA DOS




Analizan que el grafiti se sancione como delito.

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El grafiti dejaría de ser considerado una falta administrativa sino como delito. S. NÚÑEZ
Daño al patrimonio urbano

El planteamiento será estudiado por la Comisión de Gobernación, Reglamentos y Vigilancia



GUADALAJARA, JALISCO (03/JUN/2011).- El titular de la Sindicatura de Guadalajara Héctor Pizano Ramos, presentó una iniciativa para que la práctica del grafiti, que daña propiedades públicas y privadas, ya no sea considerada una falta administrativa sino un delito que amerita la presentación del detenido ante el Ministerio Público.
La iniciativa considera una modificación al Reglamento de Policía y Buen Gobierno de Guadalajara para equiparar la pinta que se hace de propiedades públicas o privadas, al delito de daño al patrimonio urbano que ya se encuentra previsto en el Código Penal de Jalisco, en su Artículo 251 bis, por lo que no requiere de alguna modificación legal para hacerse valer.
El planteamiento será estudiado por la Comisión de Gobernación, Reglamentos y Vigilancia.
Informador Redacción / AMOL Jun-03 04:54 hrs.



NOTICIA TRES

Grafiti, la polémica entre arte y vandalismo

Destaca la solicitud de incluir a tres grafiteros en las mesas de trabajo del CECA. E. BARRERA


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Cárcel y multas más severas para los tagers
La presidenta de la Comisión de Cultura del Estado anuncia cuatro reformas a la ley para sancionar a creadores urbanos

GUADALAJARA, JALISCO.- Hay preguntas difíciles que ni la diputada priista Rocío Corona Nakamura puede responder: ¿Qué es el grafiti vandálico y cuál es el artístico? Ésa fue una y otra vez la interrogante dirigida a la también presidenta de la Comisión de Cultura del Congreso del Estado de Jalisco ante el anuncio de cuatro reformas a la ley para sancionar a los llamados tagers y cinco iniciativas que buscan controlar esta manifestación urbana.

Corona Nakamura dio a conocer ayer cuáles serán las nuevas medidas para controlar los tags -firmas empleadas por los grafiteros-.

La discusión, según la diputada, está en la autorización de los propietarios de los muros para que éstos sean intervenidos, es decir, que sin permiso habrá sanciones, entre ellas, trabajos comunitarios, multas económicas y prisión de mínimo seis meses y máximo de seis años, según el daño y la reincidencia, además de la reparación de los inmuebles afectados.
Las propuestas legislativas en la Ley de Fomento a la Cultura incluyen como primer punto el concepto de “creadores de arte popular urbano” para definir a los grafiteros y el segundo es que el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECA) integre a tres artistas urbanos en sus mesas de trabajo.
Corona Nakamura comentó que “el aerosol de los grafiteros no distingue propiedad privada o pública; zona arqueológica o santuario religioso; avisos comerciales o señales de tránsito. Está en todos lados. El grafiti es un complejo fenómeno urbano”, pero afirma que es importante distinguir entre la manifestación artística y vandálica.
En estas reformas no se tocó a otro tipo de intervenciones en muros como el esténcil, sólo al grafiti.

Voz de los artistas

Es complicado incluso para los grafiteros hablar de las sanciones, sobre todo porque “se globalizan los castigos”, expresa Alejandro Covarrubias, conocido como “Dice”.
Para “Dice”, sí existe una diferencia notoria entre “grafiti vandálico y artístico”. Comenta que es fácil de reconocer: “Uno vandálico es el realizado por una persona que lo único que busca es poner su nombre en cualquier lugar, sin importarle si es un monumento público o si es cantera. Tampoco se puede hacer mucha distinción, porque el grafiti nació de la calle”. Agrega que los artistas con más prestigio en el mundo siguen haciendo cosas en espacios públicos y sin permiso.
Reynaldo Alejandro Martínez, conocido como “Peque”, expresa que los policías no respetan los permisos. “Hay que saber qué tanto la autoridad va a respetar, porque ven un aerosol y nos atacan”. Además, pide que tome en cuenta la libertad de expresión de los artistas urbanos.