El Renacimiento



EL RENACIMIENTO
PRÁCTICA SOCIAL DEL LENGUAJE: Analizar obras literarias del renacimiento para conocer las características de la época.

TIPO DE TEXTO: Expositivo Ámbito: Literatura





El Renacimiento

Fue una renovación del arte y la cultura en todos sus aspectos, haciendo una regresión hacia el arte clásico, para exaltarlo, copiarlo y mejorarlo. Fue como un redescubrimiento de todo el arte greco-latino. Naciò como un gran amor por todo lo griego, y se le agregó luz, color, vida logrando bellas obras de arte que hasta nuestros días siguen sorprendiendo. Durò unos 130 años y nació en Italia.











Entre los humanistas y los reformadores hay, pues, algunos puntos de contacto, pero notables diferencias.


Entre los puntos de contacto podemos destacar la coincidencia en el ataque a la teología oficial y a los representantes de la iglesia; la afirmación del papel central del hombre en el universo y el interés despertado por el tema de la libertad del hombre.

Entre las diferencias, mientras los renacentistas y los humanistas destacan la bondad natural del ser humano y exaltan su libertad, los reformadores las niegan. Para los representantes de la reforma el hombre es naturalmente malo y carece de libertad, lo que les conduce al determinismo moral. Para el humanismo cristiano sin embargo el hombre no es malo por naturaleza y la voluntad no es un don pasivo, sino que debe ejercerse en la libertad, sin la cual hablar de salvación del alma no tiene sentido. (Es conocida la polémica que mantuvo Erasmo con Lutero sobre la libertad en su obra "Sobre el libre albedrío", a la que respondió Lutero con "Sobre el albedrío esclavo").

La producción literaria del siglo XVI es vastísima, y, por tanto, son multitud los temas que se tratan. Entre ellos, los más frecuentes son:


  • El amor. El Renacimiento descubre la belleza del cuerpo humano y exalta las sensaciones placenteras, en especial las que se producen a través de la vista y el oído. Junto a la exaltación pagana del amor corporal se exaltan también con bastante intensidad el amor idealizado o amor platónico, que buscaba la unión de las "almas" de los enamorados, y el amor divino. Todo ello se verá con bastante intensidad en la poesía lírica: GARCILASO DE LA VEGA, FERNANDO DE HERRERA, FRAY LUIS DE LEÓN y SAN JUAN DE LA CRUZ
  • La naturaleza. La acción poética o novelesca suele situarse en un paisaje muy idealizado, formado por ríos de aguas siempre cristalinas, grandes arboledas, extensas praderas siempre verdes. Es la soledad y el silencio de ese paisaje idílico y lleno de armonías un marco apropiado para el lamento amoroso o el desarrollo de acciones inspiradas en la mitología.
  • La mitología. El Renacimiento pone de nuevo en circulación los mitos griegos, en especial los que están al servicio de la pasión amorosa. Los bosques, los ríos, las fuentes se pueblan de ninfas y de sátiros, a la vez que diversos personajes míticos reviven en la pluma de los autores renacentistas.
  • El sentimiento religioso. La paganización propia del primer Renacimiento se torna religiosidad en época de Felipe II. Los temas siguen siendo los mismos –el amor, la naturaleza–, pero ahí los escritores ascéticos y místicos los divinizan y los aplican a una situación del sentimiento religioso.
  • La historia. Los acontecimientos del momento se convierten en fuente de inspiración para muchos autores. La justificación de la política imperial de Carlos V o el relato de los sucesos más marcados del descubrimiento y de la conquista de América dan lugar a varias obras literarias.
  • El mundo caballeresco. La Edad Media pervive también mediante un proceso de idealización en numerosos relatos, especialmente en las novelas de caballerías y en la novela morisca.

Un fenómeno muy característico del español del siglo XVI fue la introducción de numerosos italianismos, en especial en el terreno de la literatura. Éste es el origen de palabras como novela, soneto, cuarteto, estancia y madrigal, entre otras.
Naturalidad y selección resumen el ideal estético del Renacimiento. La naturalidad y el afán de hacerse entender fomentan el gusto por la expresión llana y sencilla, presente, por ejemplo, en el Lazarillo de Tormes o en las obras de Teresa de Jesús.
La armonía que el Renacimiento busca en la naturaleza, en el hombre y en el arte se refleja también en Literatura







LA LÍRICA
La lírica es el género más destacado en el Renacimiento, tanto por la renovación que experimenta como por la calidad de los autores que llevan a cabo estas innovaciones. Los principales poetas de esta época fueron Garcilaso de la Vega, fray Luis de León y San Juan de la Cruz.

La obra más influyente en la lírica europea renacentista fue el Cancionero del escritor italiano Francesco Petrarca (1304-1374) que se convierte en el modelo de la nueva poesía amorosa.

La poesía del siglo XVI presenta dos tendencias fundamentales: una sigue la tradición castellana precedente y otra, renovadora, se desarrolla bajo la influencia de los autores italianos y los clásicos latinos y griegos.

Al igual que esta obra, la poesía amatoria del Renacimiento se centra en el proceso psicológico del amante, en la descripción de sus sensaciones y sentimientos, y en una historia de amor que se desarrolla en torno a la amada. De la literatura italiana se toman versos como el endecasílabo, estrofas como la octava real, los tercetos encadenados y la lira, y algunas composiciones como el soneto, la canción petrarquista y la silva. En este proceso de adaptación de las formas italianas al castellano fue determinante la labor de dos poetas: Juan Boscán y Garcilaso de la Vega.

De la literatura clásica se recuperan los temas mitológicos y diversos géneros: la oda, idónea para la reflexión existencial, moral y filosófica; la epístola, que permite la expresión de temas domésticos y familiares; la égloga, en la que los sentimientos se expresan a través de la voz de unos pastores que viven en una naturaleza idílica, y la canción,empleada para el lamento amoroso. Se retoman también algunos tópicos o motivos clásicos: el carpe diem («aprovecha el momento»); el beatus ille («feliz aquel...»), que ensalza la felicidad de quien se aísla del mundo y busca la paz de la naturaleza; y el locus amoenus («lugar idílico»).




LA PROSA
A lo largo del siglo XVI, la prosa narrativa se convirtió en un género con gran aceptación. Del prerrenacimiento proceden los libros de caballerías (textos fantásticos sobre las hazañas de un caballero) y las novelas sentimentales, que en esta época adquieren un gran éxito.
Ya en la segunda mitad del siglo XVI se desarrollaron las nuevas formas de la narrativa renacentista; entre ellas destacan las siguientes manifestaciones:
  1. a) La novela pastoril se centra en el relato de historias amorosas de pastores. Entre las obras más representativas de este género destacan Los siete libros de la Diana de Jorge de Montemayor, la Diana enamorada de Gaspar Gil Polo, La Galatea de Cervantes o la Arcadia de Lope de Vega.

  2. b) La novela bizantina (o de aventuras) tiene su origen en la literatura griega. En este tipo de narraciones se relatan historias amorosas entre personajes de alto linaje que se interrumpen por sucesos que separan a los protagonistas (viajes, raptos...) y quelos someten a un obligado peregrinaje que termina con su reencuentro.
  3. c) La novela morisca se basa en el relato de las luchas y la convivencia entre musulmanes y cristianos. Entre las obras más importantes de la época están la Historia del Abencerraje y de la hermosa Jarifa.
  4. d) La narración breve es un género que, aunque también está relacionado con la tradición de los exempla, surge influenciado por la literatura italiana, especialmente por la obra de autores como Boccaccio. El Patrañuelo, una colección de breves narraciones de Joan Timoneda, es la obra española más destacada del siglo XVI en este tipo de prosa.
  5. e) La novela picaresca. Este tipo de narrativa, iniciada por el Lazarillo, forma parte de la tendencia realista de la prosa del XVI.